¡MIS JÓVENES AMIGOS, PONGAN A PRUEBA EL BUDISMO!

 

        «¡Pase lo que pase, la juventud es la época de desafiarse sintiendo: “El que no arriesga, no gana”!».

        Recuerdo, entrañablemente, a un respetado líder veterano que me alentó así cuando yo era joven y luchaba contra toda clase de problemas.

        El escritor norteamericano Randolph Bourne (1886-1918) observó: «Toda la filosofía de la juventud se resume en la palabra “¡Atrévete!”».[1] «¡Hay tanto que podrías hacer con solo atreverte!»,[2] declaró.

        En todas las épocas, los jóvenes encuentran obstáculos interpuestos en su camino. Hoy, en particular, hay numerosas presiones que los hacen sentirse pequeños e incapaces.

        Sin embargo, nuestros admirables jóvenes de la Soka ponen en juego su valentía, asumen los retos que tienen por delante y dan rienda suelta a su potencial, haciendo que la flor de su juventud se abra magníficamente.

        El budismo Nichiren es el budismo del sol. Es una filosofía que permite brillar al máximo a los jóvenes, cuya vida es como el sol matinal.

        Nichiren Daishonin alentó y forjó constantemente a su joven discípulo Nanjo Tokimitsu, en medio de circunstancias realmente adversas. «[C]onsidere que se está poniendo a prueba su fe»,[3] le escribió, exhortándolo a alegrarse y a confrontar valientemente todos los obstáculos. En otra oportunidad, cuando Tokimitsu estaba gravemente enfermo, el Daishonin lo alentó desenmascarando al demonio de la enfermedad y aconsejándole: «¡Jamás, ni siquiera un instante, se deje vencer por el miedo!».[4]  

        En incontables páginas de sus escritos, el Daishonin nos dice que las dificultades son pruebas que debemos superar para lograr la Budeidad. Cuando afrontamos los tragos duros de la vida con la conciencia de estar poniendo a prueba nuestra fe, los superamos sin falta. Ese desafío eleva nuestro estado de vida y hace que nuestra budeidad resplandezca muchísimo más.

        Mi maestro Josei Toda, segundo presidente de la Soka Gakkai, a menudo decía: «En el mundo de la fe, nada cambiará si nos conformamos con navegar cerca de la costa, buscando las aguas calmas donde no hay olas. ¡Las luchas gigantes son las que producen un crecimiento gigante, y victorias monumentales!».

        Por eso espero que ustedes, mis jóvenes amigos, se unan a sus camaradas y se lancen con alma y vida a la gran lucha por hacer realidad el kosen-rufu y el ideal de «establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra», tal como nos encomendó el Daishonin.

        A través de esos esfuerzos firmes y perseverantes, lograrán atravesar todas las dificultades y salir de ellas fortalecidos con una satisfacción y una plenitud inimaginables. A medida que ustedes cambien, mejoren su vida y perseveren en su revolución humana, experimentarán la dicha de estar contribuyendo positivamente a la sociedad en su época de juventud. 

        «Yo cambié, y por eso sé que ustedes también podrán». «Yo hice mi revolución humana, y por eso sé que ustedes también podrán». El mundo cambiará cuando surja una red de jóvenes que pueda impartir este mensaje a otros con actitud segura.

        La Soka Gakkai es brillante y optimista porque los jóvenes siempre están liderando a la vanguardia.

        Recuerdo una reunión de líderes de la prefectura de Saitama que se celebró hace cuarenta años en la sede central de la Soka Gakkai. Entré por la parte trasera del salón y observé a un grupo de jóvenes sentados en la última fila, empapados en sudor; se veía que habían corrido para llegar a la actividad después de salir del trabajo. Para agradecerles su esfuerzo, pedí que todos los presentes se dieran vuelta y miraran hacia el fondo, de tal manera que esa última fila pasara a ser la primera. Todavía recuerdo la hermosa charla que mantuve con esos jóvenes. A partir de ese día, ellos y todos los demás líderes allí reunidos siguieron trabajando enérgicamente conmigo para expandir y lograr el desarrollo triunfal de nuestro movimiento por el kosen-rufu, enarbolando el espíritu de tomar la iniciativa en todos los campos.

        En La selección del tiempo, el Daishonin nos exhorta: «¡Pongan a prueba, ahora, la verdad del budismo!».[5] Jamás lamentarán poner a prueba el budismo; es la gran ruta genuina hacia la felicidad y la paz.

        ¡Mis jóvenes amigos, atrévanse conmigo a poner a prueba el budismo!

La Ley Mística

es el poder

para obtener la victoria absoluta.

Inspirados por un juramento,

adornen su juventud de gloriosos triunfos.


(Traducción del artículo publicado en la edición de mayo de 2017 del Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la So

[1] Bourne, Randolph S.: Youth and Life (La juventud y la vida), Boston: Houghton Mifflin Company, 1913, pág. 20.

[2] Ib., pág. 17.

[3] Los escritos de Nichiren Daishonin (END), Tokio: Soka Gakkkai, 2008, pág. 841.

[4] Ib., pág. 1154.

[5] END, pág. 612.