¡BRILLEN Y DESLUMBREN, JÓVENES DE INFINITO VALOR!

 

          El kosen-rufu es un gran movimiento de eterna victoria, en el cual procuramos ganar en el presente y, además, seguir triunfando en el futuro. La Soka Gakkai, líder de este movimiento, es un espacio de educación humanística en el más genuino sentido, cuyos miembros se dedican infatigablemente a alentar y empoderar a los demás.

          Durante la campaña de Osaka de 1956, en la cual los miembros pioneros de Kansai y yo nos embarcamos en una lucha conjunta inolvidable, conocí a incontables jóvenes sucesores de nuestra organización.

          Justo después de lograr una resonante victoria del pueblo en julio de 1957, mantuve un diálogo sobre el futuro desarrollo de nuestro movimiento con mi maestro Josei Toda, el segundo presidente de la Soka Gakkai. Coincidimos en la necesidad de cultivar profundamente el suelo espiritual de la humanidad para, de esa manera, fomentar el surgimiento de personas capaces, que contribuyera a la paz y a la felicidad, una tras otra, en cada ámbito de la sociedad.

          Al año siguiente, el señor Toda fundó que el Departamento de Estudiantes. Tiempo después, ya como presidente de la Soka Gakkai, yo fundé el Departamento Futuro. Ambos hechos estuvieron ligados por este gran juramento del maestro y su sucesor.

          Con esos primeros miembros del Departamento Futuro, estudié este pasaje de un escrito del Daishonin titulado La herencia de la Ley suprema de la vida: «Mis seguidores hoy pueden aceptar y mantener el Sutra del loto [Nam-myoho-renge-kyo] debido a los firmes lazos que han creado con esta enseñanza en sus existencias pasadas. Con toda certeza, obtendrán el fruto de la Budeidad en el futuro».[1]

          Todos nuestros miembros del Departamento Futuro son Bodhisattvas de la Tierra, dotados de «[u]na inmensa buena fortuna acumulada en existencias pasadas».[2] En cada uno de ellos, existe el poder de ayudar a los demás a activar su Budeidad.

          El capítulo «Asuntos pasados del rey Adorno Maravilloso» (27.°) del Sutra del loto relata la historia de dos hermanos que se unieron a su madre para ayudar a que acepte el padre la fe en la Ley Mística, quien inicialmente se oponía a su práctica budista. El padre luego elogia a los hijos, diciendo que han sido «buenos amigos»[3] que «nacieron en su hogar».[4]

          Así pues, alentemos cálidamente a nuestros preciados integrantes del Departamento Futuro, mostrándoles cuánto los respetamos y cuánto les agradecemos por haber nacido en nuestras familias, localidades y países.

          En los primeros días de la Soka Gakkai, nuestros miembros de la prefectura de Yamagata [en Tohoku, la región nororiental del Japón] tuvieron que superar numerosas dificultades en nombre de su dedicación a la fe; entre ellas, el aislamiento al que fueron sometidos en sus comunidades, donde las viejas costumbres y prácticas tenían hondo arraigo. Cuando anuncié el establecimiento del Departamento Futuro, ellos se alegraron abiertamente, convencidos de que, con ese paso adelante, la Soka Gakkai florecería y triunfaría eternamente. De inmediato se unieron para alentar y apoyar a los niños y adolescentes de la familia Soka, e inculcar en ellos el espíritu de no ser vencidos jamás.

          Nuestra organización en Yamagata, con su tradición de forjar sucesores, es ejemplo para el resto del Japón; ha producido una magnífica corriente de valores humanos formados con el apoyo y el estímulo recibidos en reuniones de diálogo.

          En cada lugar, los líderes de la Soka Gakkai han tomado mi espíritu al pie de la letra y se han consagrado a forjar a los jóvenes miembros, cuya vida es tan preciada. Quiero expresar, especialmente, mi agradecimiento a los líderes del Departamento Futuro, y también a los responsables de los Departamentos de Mujeres y Hombres, al Departamento de Educadores de la Soka Gakkai y al Departamento de Estudiantes, los cuales han brindado toda clase de apoyo al Departamento Futuro.

          Cada niño es un tesoro irreemplazable; ayudémoslos a brillar al máximo como personas de enorme misión. Este es el corazón de la educación Soka que hemos heredado de nuestros presidentes fundadores Tsunesaburo Makiguchi y Josei Toda.

          En la sociedad proliferan influencias negativas que pueden hacer mucho daño a nuestros jóvenes. Conscientes de esto, aprovechemos cada oportunidad para invitarlos al diálogo y escuchar pacientemente todo lo que tengan para decirnos. Confiemos en ellos, oremos por ellos, velemos por su felicidad afectuosamente. Este poder de la educación humanística que palpita en la Soka es una invalorable esperanza para la comunidad.

          ¡Sigamos enorgulleciéndonos de alentar y forjar a los miembros del Departamento Futuro, verdaderos campeones de nuestro movimiento, que han hecho su oportuna aparición en la nueva era del kosen-rufu mundial!

 

            ¡Vivan con orgullo,

            sucesores de la Soka!

            Dedíquense a estudiar

            con convicción

            e iluminen el mundo del mañana.

 

 

          (Traducción del artículo publicado en la edición de agosto de 2017 del Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai).

[1] Los escritos de Nichiren Daishonin (END), Tokio: Soka Gakkai, 2008, pág. 227.

[2] El Sutra del loto, Soka Gakkai: Tokio, 2014, cap. 27, pág. 311.

[3] En el budismo, el término «buenos amigos» se refiere a las influencias positivas que dirigen a la gente al bien y a la práctica budista.

[4] Véase, El Sutra del loto, op. cit., cap. 27, pág. 313.