Raíz histórica y social

El movimiento de la SGI tiene su origen en la filosofía de Nichiren, monje budista que vivió en el Japón en el siglo XIII. Las enseñanzas de Nichiren afirman que cada persona, más allá de la raza, el género, la capacidad o la condición social, tiene el potencial de superar los desafíos que se presentan en la vida cotidiana y de desarrollar una existencia de gran valor y creatividad, e influir positivamente en la comunidad, en la sociedad y en el mundo.

La filosofía de Nichiren se remonta a las enseñanzas de Shakyamuni, el fundador histórico del budismo, que vivió en la India alrededor de 2500 años atrás. Nichiren descubrió que el Sutra del loto contiene la esencia de las enseñanzas budistas y la verdad a la cual se iluminó Shakyamuni. El sutra revela que el principio universal denominado ?naturaleza de buda? es inherente a todas las formas de vida. Afirma que todas las personas tienen la capacidad de manifestar la iluminación.

Nichiren creía firmemente que el budismo permitía a las personas, que vivían en el mundo real y enfrentaban problemas reales, extraer fortaleza y cambiar radicalmente el rumbo de su vida. El budismo de Nichiren subraya la profunda conexión que existe entre la felicidad individual y la de los demás. La mayor satisfacción personal es la realización plena en la vida se concretan a través de dedicar esfuerzos por la felicidad de las personas

“El budismo es visto generalmente como una religión estática, resumida en la imagen de un Buda que está sentado meditando, pero la verdadera imagen es la de un dinámico y andante budista, un budista activo. El verdadero budista es extraño al descanso, es alguien que continuamente está llevando a cabo acciones para liberar a las personas y guiarlas hacia la felicidad”.  Daisaku Ikeda