UNA JUVENTUD DE BÚSQUEDA, DESCUBRIMIENTO, DESAFÍO Y SOLIDARIDAD

 

          En la Soka Gakkai existe una juventud de apasionado espíritu de búsqueda.

          Shakyamuni inició, siendo muy joven, su gran periplo para hallar respuesta a las aflicciones fundamentales del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte. Los jóvenes de la Soka han heredado orgullosamente esa inmensa pasión que ha sido el punto inicial del budismo.

 

          En la Soka Gakkai existe una juventud donde reina el júbilo del descubrimiento.

          El Sutra del loto contiene la parábola de la joya en la túnica. Un hombre rico, preocupado por la pobreza que sufría su amigo, aprovecha el momento en que este duerme para coserle en el forro de su túnica una piedra preciosa de valor incalculable. Cuando el pobre despierta, sigue viviendo como antes, pasando necesidades, sin saber que llevaba encima algo de gran valor. Tiempo después ambos se reencuentran, y el millonario le menciona a su amigo la gema que había dejado cosida en el forro de su vestimenta. El pobre, al descubrirlo, siente una felicidad indescriptible.

          Nichiren Daishonin reflexiona sobre el significado de esta parábola: «Gran alegría es lo que uno experimenta cuando comprende, por primera vez, que su vida ha sido la Budeidad, desde el mismísimo comienzo. Nam-myoho-renge-kyo es la mayor de todas las alegrías».[1]

          Este descubrimiento es un motivo de júbilo distinto de cualquier otra alegría.

          Cada joven posee en sí mismo la joya insuperable que es su propia naturaleza de Buda. Los miembros de nuestro Departamento de Jóvenes siempre buscan el diálogo con sus pares para invitarlos a descubrir su joya interior, y a pulirla y darle brillo infinito.

 

 

          En la Soka Gakkai existe una juventud cuyo desafío es ser «más azul que la planta del índigo».

          Nichiren Daishonin escribe: «El Sutra del loto es como el índigo, y la fortaleza de nuestra práctica es como el azul que se torna cada vez más intenso».[2]

          Ser «más azul que la planta del índigo» significa desafiarnos, nosotros mismos, con valentía. Y ese valiente reto es seguir superando nuestras limitaciones y creando nuevo valor en nuestra vida y en la sociedad. Aunque es una tarea exigente y difícil, se traduce en una espléndida historia de revolución humana colmada de satisfacción y de crecimiento ilimitados.

 

 

          En la Soka Gakkai existe una juventud cuya solidaridad puede cambiar el mundo.

          Shin’ichi Yamamoto el protagonista de La nueva revolución humanaconoce a su mentor a los 19 años y, desde entonces, se esfuerza por cumplir su juramento en aras del kosen-rufu. Nuestros nobles jóvenes Bodhisattvas de la Tierra en todo el mundo y en especial los integrantes del Grupo Sokahan, el Gajokai, la Academia del Departamento de Hombres Jóvenes y el grupo Byakuren han heredado ese juramento. Su solidaridad es la esperanza del siglo xxi.

          Les pido que construyan con gran dinamismo una juventud de felicidad y de éxitos gloriosos que inspire a los jóvenes de todas las generaciones futuras.

 

¡Que su juventud irradie

la luz deslumbrante

de la revolución humana!

Avancen como paladines del optimismo

convirtiendo en misión la adversidad.

 

          (Traducción del artículo publicado en la edición de noviembre de 2018 del Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai.)

 

 

[1] The Record of the Orally Transmitted Teachings (Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente), traducido por Burton Watson, Tokio: Soka Gakkai, 2004, págs. 211-212.

[2] Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio: Soka Gakkai, 2008, pág. 479.