BRINDARNOS AL DIÁLOGO CON EL CORAZÓN ABIERTO Y DESPEJADO

 

          Una vez, durante nuestras inolvidables clases de la «Universidad Toda», mi maestro Josei Toda observó con una sonrisa: «¡El budismo Nichiren es, verdaderamente, una filosofía generosa e inclusiva…!».

          Acabábamos de leer un pasaje en el cual el Daishonin explicaba: «Incluso cuando amonesto […] al gobernante de la nación y otras autoridades, que tanto me odian, es porque quiero ayudarlos; su odio sólo me inspira una compasión mucho mayor por todos ellos. En tal caso, ¿cómo podría menospreciar a quienes actuaron como aliados y me beneficiaron con su solidaridad, aunque no fuese más que un día?».[1] La frase pertenece a una carta dirigida al sacerdote laico Takahashi Rokuro Hyoe y a su esposa, la monja laica Myoshin, ambos practicantes de su enseñanza en el distrito Fuji de la provincia de Suruga (en lo que hoy es el centro de la prefectura de Shizuoka). El Daishonin depositaba gran confianza en este matrimonio, a quien le escribió en otro texto: «Les confío la propagación del budismo en su provincia».[2]

          Los miembros de la Soka Gakkai hemos heredado del Daishonin su capacidad de abrazar a todos, sean quienes fueren, y el profundo amor humanitario de seguir haciendo daimoku por la felicidad de cada persona con quien nos relacionamos.

          El Daishonin declaró que en sus propios sufrimientos estaban contenidas las aflicciones de los individuos y el padecimiento colectivo de los seres.[3]

          Continuadores de su espíritu, nosotros vivimos siempre brindándonos al diálogo con los semejantes a fin de hacer realidad el ideal de «establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra».

          Trabajamos con budistas y no budistas por igual con personas de toda clase de orígenes y estilos de vidapara buscar solución a las dificultades personales y globales que nos afectan a todos los congéneres en esta época. Además, creamos redes humanísticas enfocadas en construir un mundo mejor. En cada encuentro donde conversamos con compromiso y pasión, ponemos en juego la Budeidad nuestra y la de nuestros interlocutores, haciendo valer y brillar al máximo el potencial de unos y de otros.

          Aunque a veces nos encontremos con disenso u oposición, debemos responder con una sonrisa y mantener abiertas las líneas de comunicación, como hace el anfitrión en el tratado del Daishonin «Sobre el establecimiento de la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra». Con esa actitud podemos seguir sembrando en el corazón de la gente las semillas de la felicidad y de la iluminación. Estos esfuerzos darán lugar a incontables nuevas historias de revolución humana.

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          En el capítulo «Asuntos pasados del rey Adorno Maravilloso» (27.°) del Sutra del loto, encontramos la historia de un rey, firme adepto de doctrinas no budistas, que es guiado hacia la fe en la enseñanza del Buda por su esposa y sus dos hijos. Al acceder a una verdad más profunda, el rey siente una alegría intensa y revela plenamente su gran potencial. Va a ver al Buda acompañado de un enorme séquito de ministros y asistentes, y decide consagrarse junto a ellos a expandir la esfera del bien y de los beneficios para todos.[4]

          La labor valiente y dedicada de nuestros miembros de cada grupo y distrito la primera línea de nuestra organizaciónestá inspirando a muchas personas a sumarse a nuestro movimiento.

          Con nuestra diplomacia de base popular, asentada en la oración y la sinceridad, y nutrida en la voluntad de acercamiento, amistad y confianza, alentemos a una persona tras otra y generemos un oleaje de paz y de felicidad cada vez mayor.

 

¡Cada ser humano es una torre de tesoros!

¡Cada individuo es un buda potencial!

Usando sin descanso nuestra voz para alentar a la gente,

prosigamos con orgullo nuestro esfuerzo

y logremos victorias para todos!

 

 

          (Traducción del artículo publicado en la edición de marzo de 2019 del Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai).

 

 

[1] Los escritos de Nichiren Daishonin (END), Tokio: Soka Gakkai, 2008, pág. 637.

[2] Véase END, pág. 1163.

[3] Véase The Record of the Orally Transmitted Teachings (Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente), traducido por Burton Watson, Tokio: Soka Gakkai, 2004, pág. 138.

[4] El Sutra del loto, Tokio: Soka Gakkai, 2014, cap. 27, págs. 312-314.