EL CORAZÓN DE LA SOKA ES NO RETROCEDER JAMÁS

 

          «¡Luchemos al máximo de nuestras fuerzas, con valor y alegría!». Este fue el intrépido espíritu con que mi maestro Josei Toda, el segundo presidente de la Soka Gakkai, enfrentó los desafíos más formidables.

          Por muy desesperante que parezca una situación, sin falta podemos encontrar la salida con una actitud valiente en la fe, basados en la determinación de no retroceder jamás ni un solo paso. La adversidad puede ser una gran energía creativa. En nuestra historia pasada, por ejemplo, el señor Toda concibió la idea de fundar el Seikyo Shimbun, el actual diario de la Soka Gakkai, durante un período de dificultades inimaginables.

          Nichiren Daishonin, el Buda del Último Día de la Ley, señala que el esfuerzo en pos del kosen-rufu y de establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra es una «gran batalla» entre los practicantes del Sutra del loto y el «Rey Demonio». Al respecto, escribe: «El Rey Demonio del Sexto Cielo […] en el mar de los sufrimientos del nacimiento y la muerte, libra una guerra contra el devoto del Sutra del loto para impedirle que se apodere de esta tierra impura donde habitan venerables y personas comunes, o bien para arrebatarle el control».[1]

          Además, señala que, en todos los años desde que emprendió esta contienda por defender a la humanidad del asedio de estas funciones y liberarla del ciclo de sufrimiento e infelicidad, ni una sola vez pensó en retroceder.[2]

          Este importante mensaje fue dirigido a una de sus seguidoras. En esta misma carta, elogia su fe constante y su decisión de no echarse atrás en momentos en que muchos otros discípulos cedían al miedo y abandonaban la fe, atemorizados por la persecución constante. En relación con esto, escribe: «Sin duda, Shakyamuni, Muchos Tesoros y todas las manifestaciones corpóreas de los budas de las diez direcciones tienen que estar conscientes [de su dedicación]».[3] Le está diciendo: «Usted es, como yo, una practicante del Sutra del loto de compromiso inquebrantable». No puedo sino sentir que sus palabras son un reconocimiento a toda la familia Soka.

          Los miembros de la Soka Gakkai son una red de Bodhisattvas de la Tierra que han heredado y están manteniendo la gran lucha conjunta de maestro y discípulo iniciada por el Daishonin, cuyo propósito es establecer la paz y la felicidad para todas las personas y transformar el destino de la humanidad.

          Jamás arriaremos el estandarte del ideal que nos legó el Daishonin —establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra—, por muchos obstáculos o adversidades que se nos presenten. Y si surgen enemigos poderosos dispuestos a frenar nuestro avance, con más firmeza aún nos uniremos a nuestros camaradas y compañeros en torno al gran juramento del kosen-rufu, poniendo en juego nuestra fortaleza y luchando hasta prevalecer.

          Cada uno de nosotros, partícipe activo en la gran lucha del kosen-rufu, hará valer su propia historia de revolución humana y escribirá una nueva página de transformación positiva en el lugar donde vive.

          En el Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente, el Daishonin declara: «Los beneficios y la sabiduría de los mundos objetivo y subjetivo son incalculables. Nam-myoho-renge-kyo posee ambos elementos: los beneficios y la sabiduría».[4]

          ¡Envolvamos a la gente que nos rodea y a nuestras sociedades con la luz de la buena fortuna y la sabiduría de la Ley Mística, y construyamos un mundo de felicidad y de seguridad para todos! El corazón de la Soka es no retroceder jamás.

 

Basados en el juramento que comparten

desde el pasado distante,

hagan flamear el estandarte de la victoria

en el lugar de su misión

sonriendo de felicidad.

 

 

          (Traducción del artículo publicado en la edición de abril de 2019 del Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai).

 

 

[1] The Writings of Nichiren Daishonin (WND), vol. 2, Tokio: Soka Gakkai, 2006, pág. 465.

[2] Véase Ib.

[3] WND, vol. 2, pág. 465.

[4] The Record of the Orally Transmitted Teachings (Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente), traducido por Burton Watson, Tokio: Soka Gakkai, 2004, pág. 218.