ASPIRAR A UNA PRIMAVERA DE VICTORIA

 

          La ardua resistencia del invierno genera la gloriosa floración de la primavera.

          Un miembro del Departamento de Hombres que se dedica a la producción de manzanas, en una región de grandes nevadas, en el norte del país y cuya labor en su comunidad le ha valido a nuestro movimiento un amplio reconocimiento localme dijo una vez que el esfuerzo de podar esmeradamente los árboles en invierno es clave para asegurar una buena cosecha. «Es un trabajo poco excitante que no da lugar para hacer alardes, pero es crucial», dice.

          El mismo principio se aplica tanto al kosen-rufu como a la vida.

          Nuestros laboriosos miembros, en cada parte del mundo, se destacan por el espíritu de Gakkai con el que afrontan valientemente los inviernos de la adversidad. Por eso son personas tan fuertes.

          Nichiren Daishonin, el Buda del Último Día de la Ley, sin duda está consciente de todos sus esfuerzos diligentes. A un discípulo que le había enviado sinceras ofrendas en lo más frío del invierno, le escribió: «Ni una sola [de sus ofrendas] dejará de brindarle beneficios».[1]

          En el universo hay una fuerza que, infaliblemente, convierte el invierno en primavera. Quienes basamos nuestra vida en la Ley Mística podemos emplear un reservorio inagotable de esa inmensa fuerza vital esencial que existe en nosotros, que nos permite tener una vida triunfal a lo largo de las cuatro estaciones.

          En un mundo donde los fríos azotes de la realidad golpean a tantas personas, nuestros diálogos -centrados en promover el kosen-rufu y en crear una sociedad de paz y de armonía basada en los ideales del budismo Nichiren- son rayos de esperanza y la calidez de la primavera para los corazones helados de quienes nos rodean.

          En los días de incesantes contiendas de mi juventud, estudié el siguiente pasaje de los escritos del Daishonin junto a mi maestro, en las clases de la «Universidad Toda»:

 

   Cuando uno emprende la sola práctica de ejercitar la fe en Myoho-renge-kyo, no hay un solo beneficio que deje de manifestarse, y no hay buen karma que deje de obrar en nuestro beneficio. Es como el caso de una red de pesca: si bien la red está formada de miles de nudos, cuando uno tira de la cuerda principal todos los nudos se mueven. O como una prenda de vestir, cuyo tejido está compuesto de incontables y finísimos hilos. Cuando uno levanta la prenda por un extremo, arrastra en el movimiento a todos los hilos que la componen.[2]

 

          Cada acción que emprendemos y cada conversación en la cual participamos de hecho, todos nuestros esfuerzos constantes por entonar Nam-myoho-renge-kyo y estar activos en la primera línea de nuestro movimientoson causa de inmensa buena fortuna y de beneficios que se acumulan en nuestra vida y en la vida de los demás. Y esa dedicación permanente también expande las filas de nuestros valiosos Bodhisattvas de la Tierra.

          Cuando, hace 65 años (en marzo de 1954) fui designado responsable del cuerpo directivo del Departamento de Jóvenes, me puse a luchar en la primera línea generando diálogos para ampliar nuestro movimiento. Dije, alentando a un grupo de sinceros nuevos miembros: «En lo profundo de nuestro ser, todos estamos conectados con la fuerza vital ilimitada del universo. Por ende, a través de entonar un daimoku sincero y de dialogar sobre los principios budistas con quienes los rodean, pueden transformar sus hogares, sus lugares de trabajo, su comunidad y, en verdad, el mundo entero».

          ¡Ampliemos jubilosamente el círculo de buena fortuna y beneficios, y hagamos que nuestro movimiento Soka una legión de personas talentosasbrille cada vez más, a medida que seguimos respondiendo a las esperanzas del pueblo en todo el mundo!

          ¡Avancemos hacia una primavera triunfal!

 

Este camino

es la ruta de la felicidad

y de la acumulación de buenas causas.

Con pasos valientes,

¡logremos una victoria resonante!

 

 

          (Traducción del artículo publicado en la edición de febrero de 2019 del Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai).

 

[1] The Writings of Nichiren Daishonin, vol. 2, Tokio: Soka Gakkai, 2006, pág. 806.

[2] Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio: Soka Gakkai, 2008, pág. 139.