La Soka Gakkai participa en el congreso interreligioso «Atreverse a la paz»

«Hay que buscar la paz, cultivarla y atreverse a ella […] especialmente hoy, cuando la fuerza pretende ser medida de las relaciones internacionales […] y el diálogo es considerado señal de debilidad», dijo en su discurso el presidente de la República Italiana Sergio Mattarella (en la imagen), encargado de abrir el encuentro | Foto: Seikyo Shimbun
Entre el 26 y el 28 de octubre, una delegación de la Soka Gakkai tomó parte en la 39.ª edición del congreso interreligioso por la paz que organiza la comunidad de Sant’Egidio, que reunió en Roma a unas diez mil personas de diferentes credos junto con representantes institucionales provenientes de unos cincuenta países.

Bajo el lema «Atreverse a la paz», el congreso contó con mesas de diálogo sobre temas diversos, como la inteligencia artificial, los problemas de las personas refugiadas o la abolición de las armas nucleares.

El día 27, el vicepresidente de la Soka Gakkai, Hirotsugu Terasaki, y el presidente de la organización en Italia, Alberto Aprea, tuvieron un encuentro con el cardenal Silvano Maria Tomasi, antiguo observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Ginebra y activo defensor de la abolición de las armas nucleares.

Foto: Seikyo Shimbun

El día 28, en representación de la Soka Gakkai, Enza Perecchia, profesora de Derecho de la Universidad de Pisa, fue ponente en la mesa «La justicia no mata: La abolición de la pena de muerte». Se trata este de un ámbito en el que la Soka Gakkai y la Comunidad Sant’Egidio llevan mucho tiempo colaborando. En su intervención, Perecchia habló de la abolición de la pena capital desde la perspectiva budista de la dignidad de la vida y el valor inviolable de cada ser humano. Basándose en el diálogo mantenido entre Arnold J. Toynbee y Daisaku Ikeda, argumentó que la pena de muerte es una forma de violencia institucionalizada y una manifestación de la tendencia a la falta de respeto por la vida que pervive en los tiempos actuales. También enfatizó que las actividades de la Soka Gakkai, basadas en la confianza en el potencial humano,buscan despertar pacientemente la conciencia de las personas, en lugar de castigarlas.

El papa León XIV, con quien el vicepresidente Terasaki pudo intercambiar saludos, participó en el acto de clausura del congreso, que ha consolidado y confirmado el papel crucial de la religión en los esfuerzos por convertir una era de la fuerza en una era de diálogo y cooperación.

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